El Verde Remberto Estrada busca impunidad para su antecesor, el priista Paul Carrillo; paga factura política de su anclaje en el Ayuntamiento, y blinda su alianza PVEM-PRI para el 2018-2022.

El Verde Remberto Estrada busca impunidad para su antecesor, el priista Paul Carrillo; paga factura política de su anclaje en el Ayuntamiento, y blinda su alianza PVEM-PRI para el 2018-2022.

El alcalde de Benito Juárez (cabecera Cancún), Remberto Estrada, es del club de párvulos de los legisladores locales a modo del Borgismo, que navegaron a obscuras con el dedo enmicado aprobando la corrupción, el blindaje y la impunidad, a puro cañonazo de lana del erario público. Cinco meses en la Cámara Baja, ídem.

Ahora  intenta enterrar en los sedimentos marinos, a través de una Controversia Constitucional, la revisión de la Auditoría Superior que instruyó el Congreso del Estado, ni más ni menos que del jugoso cobro del impuesto predial 2014-2015-2016 que efectuó su antecesor en Cancún; que no la revisión de toda la cuenta pública, que bueno fuera, porque en principio si tiene facultad la Legislatura.

Otra corriente ribereña es el desconocimiento de la Ley del último caballito de mar del acuerdo Verde-PRI, que intentará gobernar Quintana Roo a partir del 2022 y para ello buscará la reelección en el 2018 como Presidente Municipal.

En el azul profundo, como no soy bodega para guardarme nada, sepa usted que por las indagaciones sobre corrupción, en el gabinete de Remberto Estrada pronto algunos se ahogarán en agua salada.

Por: Joaquín Pacheco Castro