CASO CHANITO | ¿Enemigo interno o externo?

CASO CHANITO | ¿Enemigo interno o externo?

Hugo Martoccia – Mesa Chica 

El caso Chanito parece una de esas historias de la política que no va a dejar en pie ni un sólo ganador. El tema ha llegado a un punto tal, que la única salida viable políticamente pareciera ser que el Tribunal Electoral declare válida la candidatura. De otro modo, el conflicto pasará, incluso, a un estadio nacional que a nadie conviene. 

Hay que aclarar algo: esto trata sobre las consecuencias políticas del caso, no las legales. En lo legal el tema parece bastante claro. José Luis Toledo Medina no puede comprobar su residencia de 5 años en Cancún. 

Hay, sin embargo, sobrada jurisprudencia, incluso local (el caso del alcalde de Isla Mujeres, Juan Carrillo) que muestra que eso no sería motivo para negarle la candidatura. 

Con ese contexto, hace unos pocos días, referentes del PAN y el PRD estaban confiados en que esta semana que pasó el Teqroo ya habría decidido sobre el tema a su favor. Se habla de que hubo acuerdos firmes para que eso suceda. Pero en las últimas horas una duda ensombreció el ambiente. 

Los tiempos se estiran más de lo esperado, y eso genera incertidumbre. El Instituto Electoral (actor principal de esta telenovela) puso como fecha límite el 8 de Mayo para que se hagan los cambios en los nombres que van a estar en las boletas electorales.

La idea del Ieqroo, no es un secreto, es que si José Luis Toledo Medina, Chanito, llega a la elección, su nombre no esté en las boletas. La demora del Teqroo en definir el tema genera dudas y preocupación. 

En la coalición que arropa al candidato algunos minimizan esa jugada, que consideran burda. Si el Teqroo falla a favor de Chanito, dicen, deberá ordenar su inscripción en la lista, y que se lo incluya en la boleta. La maniobra del Ieqroo habrá sido una pérdida de tiempo. 

Ahora, este es apenas el punto final del asunto, su superficie. Pero hay un trasfondo político mucho más convulsionado. En el PRD y en el PAN, hasta en instancias nacionales incluso, comienzan a preguntarse qué está pasando en Quintana Roo. 

La respuesta es, hasta hoy, más o menos unánime, lo cual no quiere decir que sea cierta: Jorge Emilio González Martínez, el Niño Verde, y Félix González Canto, antiguos enemigos de Chanito, operan en el Ieqroo, y posiblemente en el Teqroo, para que no sea candidato. 

La pregunta del otro lado surge inmediata. ¿No es el gobernador Carlos Joaquín nuestro aliado? Dicen.

En esa respuesta se concentran todos los problemas. 

LA TEORÍA DE LOS DOS MALES  

Las leyes locales le otorgan el Teqroo y al Ieqroo, cada uno en su ámbito y competencia, independencia y libertad de acción. Pero la política en México dista mucho de ese mundo ideal. La jefatura política de un estado es del gobernador en turno, así de simple. 

No hay Tribunal, y mucho menos Instituto Electoral, que no quiera ser, en mayor o menor medida, complaciente con su gobernador. Y en este caso en particular, pesa la historia de sumisión al poder de ambos organismos. 

Hay que ser claros: ninguno de los dos tiene ni el más mínimo prestigio que cuidar. Nunca se interesaron por ser independientes, ni lo empezarán a hacer ahora. 

¿Entonces, cual es el conflicto? Justamente allí, cuando se analiza el tema a fondo, surge la parte más polémica del asunto.

Si el Niño Verde y Félix González operan en el Ieqroo y el Teqroo a este nivel de poder quitar a un candidato ¿quiere eso decir que una parte del estado les responde a ellos? Si es así, las cosas están peor de lo esperado, piensan en México. 

La otra opción, o sea, que se trate de fuego amigo, es igualmente mala para los partidos de la coalición. 

Así las cosas, no hay una versión que sea buena. Se trata de dos males probables y preocupantes. 

¿ENEMIGO EXTERNO O INTERNO?

En el entorno de Chanito y de los partidos aliados, aún no quieren pronunciar la frase que podría cambiar todo cuando alguien la suelte en una mesa pública, y vaya más allá de los ámbitos privados de la política. 

La pregunta es: ¿Cuánto tiempo falta para que las dudas se concentren pura y exclusivamente en el gobernador Carlos Joaquín? ¿Cuál es el hecho que generará la certeza de que es el propio mandatario estatal el que está frenando a Chanito? 

No hay duda de que ese hecho será la decisión que tome el Teqroo en las próximas horas. Si el Tribunal falla en contra de Chanito, será difícil apagar esa especulación. Ya un referente del PRD lo dijo en las últimas horas, con palabras más explícitas, que podrían traducirse así: “Nos hacemos tontos, pero no somos tontos”. 

En el entorno del gobernador niegan, con datos firmes, esa versión. Dicen que este gobierno ha demostrado más de una vez que no se mete en asuntos internos de otros poderes y organismos. Dan el ejemplo de la elección del Tribunal Superior de Justicia, o hasta las mismas elecciones en los Sindicatos de Taxistas. 

Aseguran que el gobernador no tiene nada que ver, y que el caso Chanito se está resolviendo en el ámbito que se debe resolver. Hasta ahí su versión. 

Pero el tema ha dejado tantos heridos (el Ieqroo, el PRD, la alianza oficialista; y, posiblemente, Chanito, el Teqroo, el propio gobernador, y hasta el candidato presidencial Ricardo Anaya, que perdería votos en Cancún) que ya nadie confía en nadie. 

En una reciente columna política, la excelente periodista y ensayista Beatriz Sarlo escribió una frase que sirve exactamente para este momento. 

“Un político, salvo que esté en condiciones de vengarse, no se confiesa estafado, porque equivaldría a admitir su ineptitud en la maniobra negociadora”, dijo. Quizá por eso, en la coalición oficialista nadie se confiesa aún “estafado” por su propio aliado.

Hay dos opciones, entonces. O alguien estará tramando una venganza política contra quien los “estafó”, para así blanquear la situación. O más de uno, principalmente en el PRD, deberá reconocer su “ineptitud en la maniobra negociadora”. Otra vez; se trata de escenarios donde hay demasiados perdedores. 

Lo evidente es que algo se está haciendo mal, porque todos los caminos conducen al mismo campo minado. 

(5to Poder)