Venta de playas en Cancún, en prensa nacional | Reportaje de Reporte Índigo

Venta de playas en Cancún, en prensa nacional | Reportaje de Reporte Índigo

La prensa nacional se ha hecho eco del caso de Playa Delfines en Cancún, y de otros en el resto del país.

En un extenso reportaje, el medio nacional, Reporte Ínidigo, da cuenta de la situación en México y aborda particularmente el caso de Quintana Roo.

(La Opinión) (información de Reporte Indigo)

A continuación los puntos del reportaje que tienen que ver con Quintana Roo.

Playas en venta

J. Jesús Lemus

Con la aprobación del Congreso para que empresas foráneas puedan comprar terrenos en costas y litorales del país, las playas de los mexicanos han sido privatizadas. Tal es el caso de la playa pública Delfines en Cancún que fue vendida a la empresa Villas Solaris para que construyan dos clubes privados.

Desde que el Congreso Federal modificó el artículo 27 constitucional en el 2013 con el que se permite que extranjeros adquieran terrenos en costas y litorales del país, ha venido en aumento la privatización de las playas mexicanas.

Bajo el pretexto de una mayor recaudación fiscal y un sostenido crecimiento del sector turístico, la modificación de dicho artículo ha permitido que playas que eran propiedad de la nación en Nayarit, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo, Baja California y Baja California Sur, se conviertan en inversiones de consorcios internacionales que buscan el desarrollo de polos turísticos, muchas veces a costa del bienestar de las comunidades indígenas y del cuidado del entorno ambiental.

PRIVATIZACIÓN EN QUINTANA ROO

El caso más reciente es el que se registra en Cancún, Quintana Roo, en donde el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) vendió a la empresa Villas Solaris S. de R.L. de C.V. parte de la playa pública Delfines, en donde el consorcio ya inició la construcción de dos clubes privados.

En este caso la inconformidad social no sólo se finca en el hecho de que es una de las pocas playas públicas de las que podía disponer la comunidad, sino que se trata también de un santuario para la reproducción de tortugas de las especies Blanca, Laúd, Caguama y Carey, y para las aves de la especie Pluvialis, mejor conocidas como chorlitos.

La privatización de La Playa Delfines que está en curso en Cancún no es el primer intento del sector empresarial por hacerse de la playa pública más importante de las 10 que tiene este destino turístico.

En el 2005 otro consorcio había pretendido hacerse de la propiedad de este sitio; la firma italiana Bi&Di había logrado permisos de la federación para construir el desarrollo turístico “La Herradura”.

Las intenciones de la firma Bi&Di fueron frenadas ante la protesta permanente de un grupo  de ciudadanos que tuvieron que recurrir ante el portal de Change.Org para presionar al gobierno y revocar los permisos, lo que ocurrió en el 2014 cuando la SEMARNAT retiró la autorización para la construcción de un hotel, áreas recreativas privadas y dos clubes de playa.

Ahora, de nueva cuenta surge el conflicto social por lo que se apunta como el despojo de una playa pública a los habitantes de Quintana Roo, luego de que la empresa Villas Solaris S. de R.L. de C.V. pretende con una inversión de 90 millones de dólares la construcción de un hotel de 14 pisos con 450 habitaciones en la zona turística comunal de Delfines.

Aun cuando el anuncio de la construcción de lo que sería el hotel Grand Solaris Cancún se hizo apenas a mediados de este año, la adquisición de cinco hectáreas de terreno de la playa pública se hizo en el 2005, durante la administración del gobernador Félix González Canto, donde la parte vendedora fue el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), entonces encabezado por John McCarthy.

Pero fue durante la administración de Roberto Borge, ya en el 2014, cuando se otorgaron todos los permisos locales de revisión al impacto ambiental y para la construcción del desarrollo turístico. (Con información de Grupo Pirámide)